¿Y en que debemos creer apá

Federico Guevara | 24 de Julio de 2023

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No es que el pinto sea mejor que el colorado, o viceversa, pero la realidad es que a nuestro entender la realidad del futuro de los mexicanos recae exclusivamente en el humor con que amanezcamos cada día.  Me explico; Hace años los mexicanos sucumbimos al mentado cambio de Vicente Fox, y escuchamos a un candidato parlanchín, dicharachero y arrancherado al cual le tocó simplemente decir en tiempo y forma, tepocata, víboras prietas y cosas por el estilo para echarse en el bolsillo al electorado, posteriormente se presenta un Felipe Calderón con poco porte, pero comuna excelente operadora política, Margarita que vendió el sueño de la continuidad, hizo propio su herencia Cristera y convenció a un electorado. Posteriormente llega un Enrique Peña Nieto que cautivó a las féminas y dos que tres varones recibiendo la propuesta de que su juventud, él ser un papi-chulo-baby, con una esposa hiper conocida y una familia neo-tradicional (tus hijos y mis hijos) convenció a la población a regresar al modelo de un odiado PRI. Y desde aquellos maños de Chente, un Andrés Manuel López Obrador decidió darse a conocer, comenzar a recorrer cuanto municipio existiese, criticando lo criticable y señalando los errores de políticos, partidos y usanzas fue permeando esa percepción de un ente vanguardista, insurgente al cual lo llamamos en tiempo y forma el presidente espurio, pero a in presidente. Pasó el tiempo y aristas como el dio, el reclamo, hartazgo, coraje, odio a los partidos existentes y un titipuchal de detalles, llevaron a Amlo a la Presidencia de la República.

Fundando un partido, sin ideología precisa, capitalizando desbandadas, pero lo más delicado sin transmitir a los mexicanos un verdadero proyecto de nación, logro convencer, creo un prototipo o lista de deseos, más basados en los gustos de su esposa que los propios dando vida a la 4T que hasta la fecha no sabemos con qué se come y se convierte en presidente de México, finalmente logró su objetivo y si por el fuera se perpetuaría por sécula. Ahora los vientos del 24 están ya invadiendo el 23 y sus cuatro discípulos, unos más fervientes que otros, pero cuatro al fin, están librando una lucha interna por heredar no el derecho a ser, sino a convertirse en herederos de esa cosa llamada 4T, que a su vez tampoco ellos entienden, pero se suman a los sueños. Llegaron los tiempos del cambio, de prometer cambios o asumir cambios y en este marasmo de “propuestas” surge Xóchitl Gálvez e inunda las redes con un nuevo estilo muy moderno por cierto e hacer política y aunado a las dosis de ironías y ataques inteligentes para la figura de AMLO, logra derrumbar el trabajo-estrategia de otorgar becas y apoyo que por cinco años realizó Don Andrés y Xóchitl le da baje prometiendo que ni un solo apoyo sería retirado, parlanchina, respondona, de reacción inmediata y con sentido y repleta de mentadas de madre y majaderías muy entendibles para todos los estratos sociales Xóchitl se convierte en la sensación del momento, en la figura que está poniendo en jaque al sistema, bueno a AMLO que se cree hacedor del sistema. Pero por muy posicionada que se encuentre entre la perrada, la realidad es que Gálvez sigue sin tener el apoyo de las clases fifís, la mano derecha y con poder de Acción Nacional simplemente no la acepta por su dudosa fidelidad a ese partido y en las filas del PRI y PRD aceptarán a quien sea, siempre y cuando las cuotas estén lo suficientemente bien repartidas entre las partes. La realidad es que de nueva cuenta la población está sucumbiendo a los cantos de las sirenas, sucumbiendo ante un candidato mal hablado, respondón, que no cesa en recordarles a todo el mundo cuan compleja y difícil fue su infancia y ahora nos debatimos cual Señorita Laura en saber si en verdad su padre era un alcohólico, es decir de nueva cuenta estamos sucumbiendo al cantar de las sirenas y endosaremos para variar a lo menos “pior”, y hasta ahora lo es la candidata con ovarios que mienta madres y padres. Bueno ya está de moda entre los políticos echar metadas y sino vean a Doña Maru a la cual ya le salen naturalítas las metadas. EN pocas palabras estamos los mexicanos a punto de volver a decidir quién será nuestro próximo presidente, sin saber a dónde vamos, que rumbo llevamos, que producto ideológico surgirá de mezclar la izquierda, el centro y la derecha para convertir a esta mescolanza ideológica en un proyecto de nación, con el peligro de que volvamos a decir en el 2025, ¡En la madre la volvimos a cagar!  Así las Cosas